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06 noviembre 2008

LOS AMOS DEL MUNDO


LOS AMOS DEL MUNDO
Arturo Pérez-Reverte

(Artículo del escritor español Arturo Pérez-Reverte,
publicado en 'El Semanal' el 15 de noviembre de
1998, y que ahora, diez años después, parece una visión
de Nostradamus).


Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los
conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la
gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en
la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo
van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un
índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es
empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos
estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al
revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de
Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital
management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos
multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico
salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores
suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón
cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado,
y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de
ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no
tienen rostro público, pese a ser reputados analistas,
tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el
dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por
hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y
nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo
combinaciones fastuosas de economía financiera que nada
tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos
de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los
poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y
subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El
riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía,
periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales
con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el
presidente de la unión de bancos helvéticos, y el
capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio
euroasiático, y la madre que los parió a todos, se
embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un
tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a
forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están
arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo,
e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran
todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada
tiene que ver con la economía real, con la vida de cada
día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas
en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales
comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es
Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el
invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era
una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y
esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más
peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y
entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran
para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que
especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas,
no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los
errores de esos pijolandios que juegan con la economía
internacional como si jugaran al Monopoly, recaen
directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los
errores son colectivos, y las pérdidas hay que
socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con
fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis
de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para
salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con
sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano
Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los
millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del
mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para
ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de
la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán
fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que
juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos Ése es el
panorama que los amos de la economía mundial nos deparan,
con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta
mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

8 comentarios:

Teo Guzmán dijo...

Joer, si es verdad que parece escrito esta mañana.

Gracias por el post Luis Miguel.

Mónica Gutiérrez dijo...

Hola Luismi.
¿En serio que lo escribió hace 10 años? ¡Es increíble!
Me parece lamentable que haya tamaña escoria de individuos que tenga por profesión robar a mano armada a la gente de bien que se levanta cada mañana para poder dar de comer a los suyos.
El otro día vi en CUATRO un reportaje sobre la crisis financiera y al final del mismo salieron las fotos de los supuestos responsables de la misma al lado de la liquidaciones billonarias que recibieron por dejar sus puestos (algunas eran mayores que el PIB de algunos países emergentes) y del número de empleados que su acción habia llevado al paro
Me repugna pensar que esa gentuza vaya a salir de rositas de de todo este "embolao" mientras que el resto de ciudadanos tenemos que salir al rescate con nuestros impuestos ¡NO ES NI JUSTO, NI ÉTICO, NI MORAL!
Un abrazo

Pedro Crespo dijo...

Me dirigía yo en animo de hacerte un comentario al post sobre las vacas pajunas y me encuentro con que el 5 y el 6, tienes nuevos publicados en tu blog.

Cual será mi sorpresa, que en uno, felicitándonos todos OBAMAMENTE, mencionas estar por mi ciudad, LOGROÑO, y en otro recordando al maestro Pérez Reverte, colocas una foto de uno de esos escasos comercios que con el estilismo muy pre-transición, podemos contemplar todavía aquí por Logroño, esta es otra especie en peligro de extinción, confecciones el barato, una de las primeras tiendas en Logroño y en España, en vender pret a porter.
Hemos de recordar los jóvenes cuarentones y pico, que hasta terciados los 60 la ropa era comprada en tela, que cortaba y cosía la modista o el sastre, solo una incipiente vestimenta se podía comprar hecha por tallas, la ropa de faena (buzos de trabajo, petos, pantalones de tela en algodón recio y camisas ídem, guardapolvos, todo en colore negro o azul). Hoy que todo eso ha cambiado tanto, allí sigue esa tienda desde entonces, y con el mismo menú de ropas para el trabajo. Cerca de ella esta una cordelería, tambien de aquellos años, el resto, comercios de entonces, reconvertidos en bares de ruido y noche en la plaza del mercado Logroñes.

PERO AL GRANO, verte por Logroño y no poderte haberte dado un abrazo y buen agasajo, me da una rabia tremenda. Seguro de que podremos hacerlo en otra ocasión, me despido hasta pronto, Pedro Crespo.

pta/ por cierto si pichas en mi avatar del nombre, OTRA coincidencia, enlazaras con el blog del grillo de mi conciencia, que este 4, martes, va del toro bravo "y AMIGO".

J.m. dijo...

Muy bueno no se equivoco en nada.

alvaro dijo...

Reverte es increible,se nota la lucidez que tiene

Jose Miguel Pintor / Mail: jose.m.pintor@gmail.com dijo...

Esos señores responsables de la crisis que tiene contratos blindados con liquidaciones millonarias tenían que pagar por lo que están haciendo. ¿Cómo pueden haber estado ganando porrones de dinero a costa de hundirnos en la miseria y ahora una vez despedidos ellos siguen ganando billones de indemnización mientras mandan al paro a miles de personas? La cárcel es poco para estas alimañas.
Tendríamos que replantearnos de ahora en adelante el sistema económico mundial, pues no es muy normal el que mientras las empresas funcionan y dan calidad, estén detrás un montón de pícaros de corbata jugándose en la bolsa nuestro dinero, puesto de trabajo y futuro como si de un casino se tratara y que de un día a otro cierren una gran empresa por una mala gestión de la bolsa o por un timo bursátil. De todas las formas ya veo que en la próxima reunión del G20 el señor W. Bush no está por la labor de controlar los mercados si no de volver a lo mismo que teníamos, según él “Hay que asegurar el libre mercado”. Estos neoliberales económicos nos llevan a la ruina hinchándose de robar y no solo tenemos que consentírselo sino que además tenemos que pagar sus fallos inyectándoles dinero directamente de nuestros bolsillos. ¿Cómo se va a resolver la crisis si muchos gobiernos que llevan la voz cantante apoyan a los estafadores financieros o incluso diría yo que comparten negocios con ellos?
Como siempre la clase media y baja a perder, los obreros al paro y así dentro de poco las condiciones laborales podrán ser mucho más flexibles si queremos trabajar, despidos gratuitos, movilidad geográfica, jornadas y horarios abusivos y salarios reducidos, vamos que algunos grandes empresarios tienen que estar frotándose las manos a la espera de mano de obra barata. Pero esta es la pescadilla que se muerde la cola, pues ¿Quién comprará ahora los pisos, coches, electrodomésticos y otros productos de mercado si a nosotros nos echan al paro? ¿Solo los banqueros? ¿Cómo vamos a salir de una crisis solo inyectando dineros a los ricos si somos los obreros los que movemos el mercado con nuestro consumo? No se como piensan esos cuatro “Amos del mundo”, pues esto de la economía es una gran pirámide donde los obreros somos la base y si la base se viene abajo todo lo demás se desploma con ellos. Pero a los “Amos del mundo” se la suda todo esto, pues ellos ya están muy bien respaldados y no les va a faltar nunca de comer ni mucho menos. Si el mundo fuera como tenía que ser esos señores tenían que estar picando piedra amarrados de los pies a una cadena.

Anónimo dijo...

No cabe duda de que el Sr. Reverte tiene un tino muy fuera de lo común. Verdaderamente, en este artículo lo demuestra y nos lo pone clarito. Da rabia no poder "agradecer" a estos tiburones de la economía el habernos llevado a la situación que vivímos actualmente, pero que los beneficios les sirvan para gastos hospitalarios y sólo para eso, lo deseo de todo corazón! Un saludo .

yamila dijo...

desde luego clarividente!
por lo visto ya lo teniamos clarisimo en el 98!!!! parece tan actual... parece escrito para esta mismisma crisis!
que hacemos que no lo remediamos!!!???